Apenas me senté frente a la computadora entré a Google , escribí el tema de la búsqueda como SESAMOIDEO CARPAL y le di ENTER, no pensé en utilizar otro buscador ya que la idea es ver si un alumno que no tiene un entrenamiento previo en la realización de búsquedas puede llegar a obtener un resultado de calidad ante el tema propuesto en el buscador que normalmente utiliza, algo que como docente nunca me pregunté ( y debí hacerlo). No definí la búsqueda más que por el nombre del hueso sin relacionarlo con el crecimiento prepuberal, el lenguaje que utilicé fue específico ya que se trata de un término de anatomía y no existe otro lenguaje posible.
Aparecieron aproximadamente 4.330 resultados en 0,23 segundos… Sorpresivamente, los resultados fueron mejores de los que esperaba, no sólo aparecieron artículos de anatomía sino que muchos de ellos hacían referencia a la relación de dicho hueso con la maduración ósea que era lo que en realidad quería y que en ningún momento definí . El problema surgió cuando entré a esas publicaciones ( no en las 4.330) y ví que referencias presentadas desde EL RINCON DEL VAGO, o monografías realizadas por profesionales no tan reconocidos en la especialidad se presentan como material de alta confiabilidad académica…es ahí donde comencé a preocuparme, como alumno puedo tomar los datos que surgieron de la búsqueda como seguros… Y REALMENTE LO SON?......???
Por supuesto no me quedé conforme con los resultados obtenidos porque pude determinar que no eran confiables, el problema no era refinar la búsqueda sino cambiar el buscador que debía elegir…pero qué sucede cuando un alumno se sienta frente esos 4.330 resultados?......NO ERA TAN SENCILLO COMO PENSABA… TIEMPO, ÉXITO Y CONFIABILIDAD NO SON AQUÍ VARIABLES QUE VAN UNIDAS

Interesante el trabajo! Surgen interrogantes, quizá, respecto de la elaboración de la consigna para los alumnos, de la posibilidad de destinar tiempo a que los alumnos vayan sabiendo cómo buscar...para seguir pensando...vamos por muy buen camino!
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